Comentario semanal para el periódico El Día de Tenerife
Y quien dice pan dice turrón. La noticia de la que me hago eco apareció el martes. Supongo que el gabinete de prensa del Congreso esperó a tener a la ministra de Cultura bien lejos –y nosotros bien cerca, ay– para hacerla pública.
La Mesa del Congreso ha aprobado el proyecto de modernización de las instalaciones técnicas del hemiciclo. El titular de
Europa Press no deja lugar a dudas:
“La reforma, que correrá a cargo de Patrimonio, permitirá a los diputados consultar Internet en el Pleno y recibir mensajes”. Bien, maticemos. En primer lugar quien paga es “Patrimonio” (que no es una nueva forma de unión conyugal opuesta al “Matrimonio” y que no podría tener niños, ni alquilar una solución habitacional, ni prácticamente nada salvo poner la lavadora los días impares), sino un ente cuyo dinero viene del bolsillo de los contribuyentes y no de un Libretón del pobre señor Marín. Nuestros diputados, y casi todas las diputadas –CC se abstendrá–, podrán instalar eMule, o Kazaa o lo que quieran, para poder bajar sus temas preferidos de reguetón –o como se escriba este atentando a fusas y corcheas– mientras oyen las intervenciones de sus compañeros en varias lenguas desconocidas. Podrán escuchar dar caña a sus DJ’s favoritos, como Acebes o Zaplana, gracias a
“dos grandes columnas de sonido que podrían colocarse a ambos lados de la Presidencia (sic)”. Pobre Marín, con Trillo en dolby sorround. También (más sic)
“se eliminarán los repetidores sonoros parásitos para conseguir mejor inteligibilidad”. No entiendo muy bien esto, si es que quieren eliminar a los parásitos que se repiten, o bien no dejar hablar a aquéllos a los que no se les entienda. Se quedarían solos. También el proyecto
“prevé la colocación de pantallas gigantes de vídeo dentro del hemiciclo que amplifiquen en tiempo real la imagen de la tribuna o incluso del exterior, por ejemplo, del desfile militar.” No me parece mal esto, miren ustedes. Con Bono, un cabo, y tres soldados desfilando, cubrimos el expediente. Dentro parecerá que lo que circula por la Carrera de San Jerónimo es el cuarto regimiento de Marines, y eso que nos ahorramos para la informática. El plan incluye también
“el conocido como 'pupitre electrónico', que permitirá a sus señorías contar con un vídeo de apoyo en sus escaños que podrán ver a través de pantallas individuales abatibles, con un sistema de entre 6 y 10 canales y con un coste asumible". ¿Tan complicado es votar? ¿Por qué no les dan un móvil con SMS y un Tetris para distraerse mientras habla Zapatero? Pero la cosa no acaba aquí.
“Por su parte el presidente y la Mesa contarían con pantallas individuales por las que verían también al orador. Con este sistema se suprimirán muchos de los dispositivos electrónicos que en la actualidad tiene que utilizar el presidente, ya que el nuevo panel táctil agruparía todos ellos con un sistema de iconos y ventanas”. Pobre Marín. Le van a quitar los interruptores de las bombillas de colores y le pondrán en su lugar Windows. Esto es otra vez cosa de Trillo, seguro. Para terminar, “todas sus señorías contarán con una toma LAN para acceso a Internet, mensajería y la Intranet de la Cámara mediante tecnología UMTS”. Todas menos su señoría la ministra de Cultura, supongo. A ver si sus amigos le van a retirar el saludo y tenemos un disgusto. Se le cruzan los cables seguro.